
Un dato curioso y poco conocido por muchos es que la mayoría de los líderes del estado de Israel se han cambiado de nombre. De un total de 14 primeros ministros, 12 de ellos lo han hecho. Aquí una lista:
-David Ben Gurión: nacido David Grün
-Moshe Sharet: nacido Moshe Shertok
-Levi Eshkol: nacido Levi Shkolnik
-Igal Alón: nacido Igal Peikowitz
-Golda Meir: nacida Golda Mabovitch
-Yitzak Rabin: hijo de Nehemia Rabin, nacido Nehemiah Rubitsov
-Shimon Peres: nacido Shimon Persky
-Isaac Shamir: nacido Icchak Jaziernicki
-Benjamín Netanyahu: hijo de Benzión Netanyahu, nacido Benzión Mileikowsky
-Ehud Barak: nacido Ehud Brog
-Arial Sharón: nacido Ariel Scheinermann
-Yair Lapid: hijo de Yosef Lapid, nacido Tomislav Lampel
Todos estos líderes son askenazí: judíos oriundos de la Europa central y oriental, cuyas familias emigraron al territorio que hoy día se conoce como Israel (y al resto de los territorios ocupados).
Ahora volvamos a la pregunta planteada en el título de este artículo: ¿por qué? La mejor explicación que desde este humilde espacio hemos encontrado la ofrece un exoficial del servicio secreto israelí Mossad en una entrevista concedida al famoso programa televisivo estadounidense 60 Minutes.
“Nosotros creamos un mundo imaginario, somos una compañía de producción global. Escribimos el guion, somos los directores, somos los productores, somos los actores principales y el mundo es nuestro escenario”
Cuando se trata del estado de Israel, nada es lo que parece, todo parece lo que no es.




Deja un comentario